Un descendiente de Jesús se emparentó con los merovingios, según autores británicos

La Dinastía Merovingia es una familia de reyes que gobernaron el pueblo germánico de los francos desde el 481 d.C. hasta el 751. Son descendientes de Meroveo (o Merowig), jefe de los francos salios, quien reinó desde el año 448 hasta el 458 y dio nombre a la dinastía.

LOS MEROVINGIOS EN LA HISTORIA

El primer monarca Merovingio fue el nieto de Meroveo, Clodoveo I, que se convirtió en rey de los francos salios y de los ripuarios; además, mediante una política agresiva de conquista, apoyada por la Iglesia, extendió su reino hasta que éste llegó a abarcar casi toda la actual Francia y parte de Alemania.

Tras su muerte (511) el reino fue dividido por sus cuatro hijos en Austrasia, Neustria, Burgundia y Aquitania. Clotario I (497-561) reunificó estos territorios (558), que volvieron a separarse cuando murió. Clotario II (que reinó desde el 613 hasta el 629) los unificó de nuevo en un solo reino.

La dinastía merovingia fue una estirpe franco germánica que gobernó territorialmente la actual Francia, Bélgica, una parte de Alemania y de Suiza entre los siglos V y VIII. Descendientes de Meroveo, jefe militar franco, fundador de la dinastía, los Merovingios estaban imbuidos con la fe cristiana.

El primer representante histórico de la dinastía merovingia, Childerico I, hijo de Meroveo, dominó la antigua provincia romana de Belgica Segunda que comprendía los territorios de Ciuitas Remorum, Ciuitas Suessionum, Ciuitas Veromanduorum, Ciuitas Atrebatium, Ciuitas Silvanectum, Ciuitas Bellovacorum, Ciuitas Ambianensium, también conocida como Ambianorum, Ciuitas Morinorum, Ciuitas Camaracensium, antigua C. Nerviorum, Ciuitas Catalaunorum y Ciuitas Bononensium.

SECRETISMO

La hipótesis que Jesucristo haya tenido un hijo con María Magdalena, cuyos descendientes entroncaran con los reyes merovingios de Francia, es el punto de partida del libro: “La sagrada sangre y el sagrado grial”, publicado en Londres por tres investigadores británicos con el propósito de aclarar oscuros acontecimientos históricos.

Según sus autores, una sociedad secreta, Le Prieuné de Sion, relacionada con los legendarios templarios, quiere restablecer a los merovingios en el trono de Francia.
Los descubrimientos de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln se asientan, según los expertos, sobre terrenos muy movedizos y sobre algunos errores de interpretación, por lo que más son conjeturas que hechos.

Las bases de la “investigación”

Según relatan, en 1891, Berenger Saunière, párroco de la iglesia de Rennes-le-Chateau, un pequeño pueblo francés cerca de Carcassonne, descubrió unos pergaminos. El abate había, desvelado unas inscripciones que podían haber encerrado el gran secreto. De acuerdo a lo que sigue, de la historia del párroco, el mismo aparece luego con mucho dinero.

Tanto que renovó la alicaída iglesia, de la que personalmente dio instrucciones con figuras y leyendas muy singulares, de mensajes encriptados. Él mismo se hizo una espectacular villa, además de dar mucha ayuda a la comunidad de Rennes-le-Chateau, tanto que sus recursos parecían se infinitos.

El gran secreto, para estos investigadores, no podía ser otro que el del hijo de Jesucristo. Según leyendas del siglo IV, María Magdalena escapó a Francia, donde se instaló dentro de una comunidad judía. Los descendientes de este supuesto hijo del Mesías entroncaron con la dinastía merovingia, y la línea de descendencia se prosiguió hasta nuestros días, a pesar del asesinato del rey Dagobert II, en el siglo VII.

Uno de sus supuestos descendientes, Godfroi de Bouillon, conquistó Jerusalén en 1099, a la cabeza de la primera cruzada, y su hermano Balduino fue uno de los ejes de la formación de los templarios, con los que acabó en 1307 el rey de Francia Felipe IV “El hermoso”.
En tal sitio se alojaba el Prieuré de Sion, según los autores, una sociedad secreta tras de la cual se escondía la organización de los templarios. Para los autores, el Prieuré, que ha estado filtrando pistas con cuentagotas, quiere últimamente restaurar a los merovingios al trono francés, y tiene las pruebas de la supuesta existencia de un hijo de Jesucristo en línea divina.

El polémico libro ha sido criticado por varios expertos, por sus errores de interpretación del los textos bíblicos. Pero los autores no se desaniman. Para ellos, en la Biblia no se afirma que Jesucristo no se hubiera casado, y el propio Mesías nunca predicó el celibato. Por otra parte, rechazan la idea que María Magdalena hubiera sido una prostituta. «Se nos acusa de sensacionalismo», señaló Henry Lincoln; «pero qué es más verosímil: ¿que un hombre se haya casado y tenido hijos o que haya nacido de una virgen, andado sobre el agua y resucitado?».

FIN DE LA DINASTÍA MEROVINGIA

El último poderoso monarca Merovingio fue el hijo de Clotario II, Dagoberto I, que gobernó desde el 629 hasta el 639. El reino franco bajo el gobierno de sus sucesores sufrió un proceso de descentralización. El poder real pasó gradualmente a manos de familias nobiliarias que ejercieron un control feudal sobre la mayor parte del territorio.

La más importante de esas familias fue la Carolingia. Sus miembros ocuparon el cargo de mayordomo de palacio y a partir del año 639 se convirtieron en virtuales gobernantes. En el 751, uno de estos mayordomos depuso al rey Childerico III (que reinaba desde el 743) y asumió el poder real con el nombre de Pipino “el Breve”, poniendo fin a la dinastía Merovingia.

LOS DESCENDIENTES

Posiblemente los Merovingios fueron esparcidos en distintas ramas genealógicas que fueron tomando distintos puntos geográficos. Los historiadores coinciden que la extinción de su rama histórica original se debe a las exclusiones normales que toda toma de poder implica.

Al asumir Pepino el Breve, y excluir al último de los Merovingios, Childerico III en el 751, en el Monasterio Saint Omer, implicó de sobremanera la diseminación de su descendencia y familia extendida. Hay indicios claros de la conexión posterior con un sinnúmero de familias que llevan la sangre merovingia.

Un ejemplo de éstos son las alianzas matrimoniales que descendientes merovingios realizaran con la familia noble de la localidad de Ceyzerieu, de apellido galo romano Sacirius; antiguos descendientes de las invasiones romanas a la galia, y que se habían asentado favorablemente, haciéndose de prestigio y dinero. Posteriormente, esta familia se pasó a nombrar con el apellido Cecereu cuando se asentaron a Bretaña, y se formaron como una influyente familia francesa.

Aun así esta familia tiene diversas ramas distribuidas por todo el mundo, entre los países con descendientes de los Cecereu se encuentran en Chile, México y Argentina, en el continente americano. en los países de Chile y Argentina el apellido es aún conservado, pero en México no, el apellido original se transformo en Ciceru y llegando a Cruz, al igual que varias familias de los apellidos Dávila, Hernandez y Pérez, debiendo recalcar que no todas las personas con estos apellidos, que son muy comunes, son descendientes de los Cecereu sino que están ubicados en ciertos estados del país,

Por ejemplo Cruz en los estados de Veracruz y Tamaulipas, Dávila y Hernandez en los estados centrales del país y Pérez en los estados del sureste de la república  esto sin olvidar los apellidos que fueron también origen de esta familia con ascendencia francesa, que son los siguientes: Wintour, Catesby y Fawkes, en los siglos XVI y XVII, sin embrago se cree que estas ramas se extinguieron el 5 de noviembre de 1605 con la conspiración de la pólvora ya que personajes descendientes de esos apellidos fueron quemados en la hoguera por intentar volar el parlamento inglés.

Fuente notaspoe.blogspot.com

Imagen historiaybiografias.com

Nuevo Orden Mundial Alien. Los Reyes Merovingios

 

Subido por Fritz Springmeier en Español

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La hipótesis de que Jesucristo haya tenido un hijo de María Magdalena cuyos descendientes entroncaran con los reyes merovingios de Francia es el punto de partida del libro La sagrada sangre y el sagrado grial