VIOLENCIA CONTRA LAS NIÑAS EN LA ESCUELA Y SU ENTORNO

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Ø      En todo el mundo se dan casos de niñas que son víctimas de hostigamiento, burlas, acoso sexual y abusos físicos en el recinto escolar y en clase.

Ø      Una organización de Estados Unidos dedicada a la detección y prevención de la violencia en las escuelas ha informado de que, a principios de 2007, en sólo 10 días se produjeron 18 casos de agresión sexual en escuelas estadounidenses.

·  En Mission, California, una alumna de 16 años fue agredida sexualmente por un técnico informático del distrito escolar que, al parecer, llevaba mucho tiempo engatusándola.

·  En Groveton, Texas, tres alumnos de entre 15 y 17 años fueron acusados de agresión sexual con agravantes por haber llevado a una compañera de 13 años a la zona deportiva de la escuela y haber abusado sexualmente de ella.

·   En Urbana, Illinois, un profesor de secundo curso fue detenido por presuntos abusos sexuales cometidos con sus alumnas. Al parecer, tres alumnas habían participado, con los ojos vendados, en juegos de carácter sexual con él.

Ø        Un estudio realizado en Estados Unidos mostró que, en las escuelas públicas, el 83 por ciento de las niñas de octavo a undécimo curso (de entre 12 y 16 años) sufrían alguna forma de acoso sexual.

Ø      Estudios de países africanos, asiáticos y caribeños mostraron que el embarazo resultante de coacción y agresión sexual obligaba a menudo a las niñas a abandonar los estudios.

Ø      De acuerdo con la ministra de Educación y Formación Profesional de Tanzania, Margaret Sitta, entre 2003 y 2006 se expulsó de sus escuelas a más de 14.000 alumnas de educación primaria y secundaria porque se habían quedado embarazadas. Según dijo, entre las causas de los embarazos figuraba la pobreza, como consecuencia de la cual las niñas caían en manos de hombres poco escrupulosos, así como la violación, la falta de atención familiar, el matrimonio a temprana edad y la lejanía de la escuela.

Ø     Según un estudio de 2006 realizado con niñas escolarizadas de Malawi, el 50 por ciento de ellas afirmaban haber sido tocadas “sin permiso, por profesores o compañeros” con alguna intención sexual.

Ø        En Latinoamérica se ha visto que el acoso sexual en la escuela es un fenómeno generalizado en la República Dominicana, Honduras, Guatemala, México, Nicaragua y Panamá, entre otros países.

Ø      Los abusos sexuales “pueden ser especialmente comunes y extremos en lugares donde se dan también otras formas de violencia en la escuela”, según el estudio de la ONU sobre violencia contra los niños y las niñas de 2006.

Ø    En una encuesta realizada a alumnas de escuelas de educación secundaria de Zimbabue, el 50 por ciento de ellas denunciaron contactos sexuales no solicitados con desconocidos de camino a la escuela, y el 92 por ciento, proposiciones deshonestas de hombres mayores que ellas.

Ø    Un informe publicado en 2002 por ACNUR/Save the Children UK puso de manifiesto cómo los maestros se aprovechaban de su situación y su autoridad sobre las niñas en los campos de África Occidental, ofreciéndoles buenas notas y otros privilegios escolares a cambio de sexo.

Ø      En Macedonia, M. contó a una delegación de Amnistía Internacional que ninguna de sus tres hijas adolescentes iba a la escuela: “No quiero que vayan a la escuela en la ciudad […]. Me da miedo que salgan y no estén seguras, que las secuestren y les quiten la virginidad”.

Ø     La organización no gubernamental Plan Togo denuncia que el acoso y los abusos sexuales cometidos por profesores contra niñas son tan comunes en Togo que se ha creado todo un vocabulario para describirlos. La expresión notes sexuellement transmises (notas transmitidas sexualmente) indica que se han obtenido buenas calificaciones por medio de una relación sexual con el profesor. Se llama cahier de roulement (cuaderno de ejercicios compartido) a las niñas que se sospecha que han mantenido relaciones sexuales con varios profesores. En la escuela, una BF (marca de jabón) es una bordello fatiguée, niña que se piensa que está agotada por sus numerosas relaciones sexuales con profesores.

Ø     En Zimbabue se ha desarrollado un ritual consistente en que los muchachos proponen «matrimonio» a las nuevas alumnas directamente o con una nota, enviada a menudo por medio de una amiga. Si la niña no acepta, puede ser objeto de amenazas y actos violentos.

Ø     Según estudiantes de Jamaica, el acoso sexual, la presión para mantener relaciones sexuales, los tocamientos en los pechos y las nalgas por parte de compañeros son allí tan comunes que tanto los chicos como las chicas lo ven normal.

Ø      Según una noticia reciente, en Grecia una niña de 16 años fue agredida sexualmente en los lavabos de su escuela durante una hora por cuatro muchachos mientras otras tres niñas contemplaban la escena y una la grababa con su teléfono móvil. La víctima, que es búlgara, afirma que además de violarla profirieron contra ella insultos racistas.

Ø      Estudios llevados a cabo en Sudáfrica determinaron que las víctimas de violencia sexual que la denunciaban encontraban una respuesta tan hostil que dejaban de asistir a clase durante un tiempo, se cambiaban de escuela o abandonaban los estudios definitivamente.

Ø      En determinados países del sur de Asia se ha agredido a niñas arrojándoles ácido. Este tipo de agresiones van asociadas a diversos factores, como disputas familiares o por la propiedad de la tierra, peticiones de dote y rechazo de las insinuaciones de un hombre. La Fundación para Sobrevivientes de los Ataques con Ácido de Bangladesh calcula que el 27 por ciento de las agresiones con ácido que se cometen en el país son contra menores, y afirma que en algunos casos tienen lugar en las escuelas.

Ø      La Corte Constitucional de Colombia ha estimado que apartar a una niña embarazada de la educación general contra su voluntad constituye una forma de castigo que viola sus derechos: «Erigir –por vía reglamentaria– el embarazo de una estudiante en causal de sanción, viola los derechos fundamentales a la igualdad, a la intimidad, al libre desarrollo de la personalidad y a la educación».

 

OTROS DATOS VIOLENCIA ESCOLAR

Ø      Un estudio realizado durante siete años con más de 3.000 menores británicos determinó que más de la mitad habían sufrido acoso y agresiones. La mayoría de los incidentes descritos eran actos poco graves que habían tenido lugar en la escuela.

Ø     Un estudio realizado en Nepal reveló que el 14 por ciento de los casos de abandono de los estudios podían atribuirse a miedo al profesor.

Ø      Tanto las víctimas como sus acosadores tienden a tener peores notas que otros niños y niñas.

 

LA VIOLENCIA COMO CASTIGO

Ø      Sólo 98 países habían prohibido el castigo corporal en las escuelas a junio de 2006, según la Iniciativa Global para Acabar con Todo Castigo Corporal hacia Niños y Niñas.

Ø      Un estudio europeo sobre menores con depresión determinó que los castigos corporales eran el indicador del pasado que más claramente reflejaba su depresión actual.

Ø     Un estudio de Camerún mostró que los castigos corporales en el hogar y en la escuela bloqueaban el desarrollo de las habilidades sociales, haciendo que las víctimas tuvieran más probabilidades de convertirse en personas pasivas y manifiestamente cautas, temerosas de expresar libremente sus ideas y sentimientos y, en algunos casos, perpetradoras ellas mismas de violencia psicológica.

LUGARES EN CONFLICTO

Ø      En Afganistán, incendiar las escuelas, especialmente las de niñas, y amenazar o agredir a niñas que asisten a la escuela se han convertido en los últimos años en prácticas cada vez más habituales. En los seis primeros meses de 2006 se produjeron al menos 172 ataques violentos contra escuelas. Entre 2005 y 2006 se cerraron 359 escuelas por problemas de seguridad para el alumnado y el profesorado, negando con ello acceso a la educación a unos 132.000 niños y niñas.

Ø      El 40 por ciento de los 77 millones de niños y niñas en edad escolar que no asisten a la escuela viven en zonas afectadas por conflictos, según un estudio de la UNESCO publicado en 2007.

Ø      En Colombia, por ejemplo, el profesorado ha sido objetivo de todos los bandos del conflicto: las fuerzas de seguridad, los paramilitares apoyados por el ejército y los grupos armados de oposición. Según Cifras de la Federación Colombiana de Educadores, FECODE, al menos 310 docentes fueron víctimas de homicidio en Colombia entre 2000 y 2006.

Ø    En Sierra Leona se calcula que durante la guerra civil, que acabó en 2001, se destruyeron 1.200 escuelas en ataques selectivos. Tres mil niñas fueron secuestradas y tomadas como «esposas»(es decir, esclavas sexuales). Los combatientes amputaron las extremidades de muchos niños y niñas en edad escolar en una campaña de terror emprendida por los grupos armados.

Ø     El Ministerio de Educación de Tailandia afirmó en diciembre de 2006 que, en los tres años anteriores, 71 docentes habían muerto víctimas de homicidio y 130 escuelas habían sido incendiadas. En ese mismo periodo, al menos 112 docentes habían resultado heridos y, en las tres provincias más meridionales, 16 estudiantes habían muerto y 58 habían resultado heridos.

Ø      En la República Democrática del Congo, el encarnizado conflicto se ha prolongado durante casi 10 años, participando en él fuerzas gubernamentales, grupos armados y, en diversas ocasiones, tropas de varios países vecinos. La violación de mujeres y niñas a manos de las fuerzas de seguridad gubernamentales o de grupos armados ha sido una práctica muy extendida: en la provincia de Kivu Meridional, 4.500 mujeres y niñas fueron violadas durante la primera mitad de 2007, según una experta de la ONU.

Ø      En Irak, el sistema educativo está «prácticamente al borde del colapso»: sólo el 30 por ciento del alumnado acudió a la escuela en 2006, frente al 75 por ciento del año académico anterior. Muchos niños y niñas han encontrado la muerte en la violencia incesante entre los grupos armados, las fuerzas gubernamentales iraquíes y la Fuerza Multinacional dirigida por Estados Unidos, y más de cuatro millones de iraquíes han sufrido el desplazamiento de sus hogares, lo cual ha perturbado enormemente la educación de niños y niñas. Las escuelas han sido a menudo objetivo de violencia.

Ø      En muchos conflictos armados la violencia sexual contra las mujeres y las niñas es un fenómeno generalizado, seguido de altos índices de infección por VIH. Por ejemplo, de las entre 250.000 y 500.000 mujeres y niñas que sobrevivieron a la violación y a otras formas de violencia sexual durante el genocidio de Ruanda de 1994, 7 de cada 10 viven ahora con el VIH/sida.

 

ACTITUDES DISCRIMINATORIAS

Ø      En Etiopía, aproximadamente el 93 por ciento de los estudiantes varones que respondieron a un estudio de investigación confirmaron que sabían que la violencia contra las mujeres es un acto delictivo castigado por ley. Pero aproximadamente el 33 por ciento de ellos creían que estaba bien que los alumnos varones consiguieran lo que quisieran, por las buenas o por las malas, y alrededor del 21 por ciento admitieron que se comportaban de esta manera.

Ø      El 66 por ciento de los hombres y el 49 por ciento de las mujeres que respondieron a una encuesta realizada en Jamaica en 2005 se mostraron de acuerdo con la afirmación de que «las mujeres y las niñas a veces provocan ellas mismas la violación».

Ø      Las niñas indígenas o pertenecientes a minorías raciales o étnicas pueden ser objetivo de violencia y se encuentran con barreras particulares a la educación.  Por ejemplo, las niñas romaníes se enfrentan en varios países de Europa a obstáculos para su educación, como la discriminación, los elevados índices de pobreza, las tradiciones patriarcales que conllevan unas expectativas más bajas para las niñas y su temprano abandono de los estudios, las obligaciones familiares y el matrimonio a edad temprana. En Eslovaquia, una enorme cantidad de menores están segregados en escuelas sólo para romaníes, mientras que otros están en escuelas «especiales» a pesar de no tener ninguna discapacidad psicológica ni de aprendizaje.

FIN

Más información: gabinete de prensa de la Sección Española de Amnistía Internacional, Ángel Gonzalo ó Carmen López, Telf., 91 310 12 77 ó 630 746 802 Documentos y comunicados de prensa: www.es.amnesty.org . Más información sobre la campaña:  No más violencia contra las mujeres: http://www.es.amnesty.org/nomasviolencia/

 

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