Ven motivos políticos tras procesos en Guantánamo

28 de marzo (Miami/ Miami Herald) – El abogado de la Marina asignado como defensor del chofer de Osama bin Laden argumentó en una moción a las comisiones militares de Guantánamo que algunos altos funcionarios del Pentágono están orquestando encausamientos por crímenes de guerra con miras a la campaña presidencial del 2008.

Ayer, el Pentágono no quiso hacer ningún comentario sobre las alegaciones del defensor, ya que según dijo, el problema está aún sujeto a litigios.

 

El informe que presentó el jueves el teniente coronel Brian Mizer no hace sino cuestionar directamente la integridad del tribunal de guerra nombrado por el presidente George W. Bush.

 

El documento destaca sobre todo una reunión que se llevó a cabo el 29 de septiembre del 2006 en el Pentágono, en la cual el subsecretario de Defensa Gordon England, veterano funcionario de la Casa Blanca, pidió a los abogados que consideraran los encausamientos por los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001, con miras a la campaña.

 

”Necesitamos analizar las acusaciones que existen contra algunos de ellos antes de las elecciones”, dijo England, según fue citado.

 

La cita la menciona un ex fiscal del Pentágono, el coronel de la Fuerza Aérea Morris Davis, que renunció al cargo hace cinco meses, tras afirmar que existía interferencia política.

 

Por su parte, el Departamento de Defensa ha dicho una y otra vez que mantener una política de tiempo de guerra es algo justo, y que le otorga a los terroristas acusados derechos extraordinarios.

 

”No vamos a responder a cada alegación que se ha hecho aquí, sobre todo ahora que estos casos están todavía en litigio. En el momento del juicio saldrán a relucir los hechos en estos casos”, dijo Bryan Whitman, portavoz del Pentágono.

 

”Nuestros líderes siempre han sido sumamente cuidadosos para dejarse influir por alguna orden que no sea legal”, agregó Whitman.

 

El informe de la defensa menciona a England en una lista de ejemplos que constituyen una aparente interferencia política, que según Mizer hace imposible que Salim Hamdan, de 37 años, tenga un proceso justo.

 

El documento le solicita al juez, el capitán de la Marina Keith Allred, que desestime el caso contra Hamdan como presunto conspirador del 9/11 argumentando que el liderazgo de la administración Bush ejerce “una influencia ilegal”.

 

La próxima audiencia de Allred en Guantánamo está fijada para el 30 de mayo. Los abogados de Hamdan han llamado a Davis como testigo, y dijeron ayer que están dejando en manos de los fiscales la decisión de llamar a England como testigo de refutación.

 

Un experto en justicia militar, el abogado Eugene Fidell, dijo que la moción presentada a favor de Hamdan destaca notablemente el problema de la relación de los nombrados por el Pentágono para integrar el tribunal de guerra.

 

”Las relaciones deben ser claras”, indicó Fidell, presidente del Instituto Nacional de Justicia Militar.

 

Fidell dijo que la cita atribuida a England es “una prueba suficiente para celebrar una audiencia con testigos en vivo”.

 

Hamdan es el ex chofer en Afganistán del líder de al Qaida Osama bin Laden, cuyos abogados ya impugnaron un primer formato de tribunal de guerra ante el Tribunal Supremo de EEUU, que determinó que el tribunal de guerra era inconstitucional.

 

Los fiscales del Pentágono piensan llamar a Hamdan criminal de guerra por llevar a Bin Laden de un lado a otro por Afganistán antes y durante los ataques del 9/11, y también por ser presuntamente su guardaespaldas. Aunque no haya ayudado a planear los ataques suicidas, argumentan, es un conspirador de al Qaida.

 

Como se narra en el informe, la reunión de England tuvo lugar sólo tres semanas después de que el presidente George W. Bush revelara en un discurso en vivo que había ordenado a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) trasladar a ”detenidos de importancia” a Guantánamo para ser sometidos a juicio.

 

England es un funcionario de dos términos nombrado por la Casa Blanca. Se sumó a la administración Bush en el 2001 como secretario de la Marina, trabajó brevemente como subsecretario del Departamento de Seguridad Interna, y luego regresó al Pentágono, donde se encargó de supervisar el proceso administrativo de los campamentos de prisioneros.

 

Por su parte, Whitman, del Pentágono, agregó: “Siempre ha sido el deseo de todo el mundo moverse tan rápida y cuidadosamente que sea posible a la hora de organizar comisiones militares”.

 

Por: Carol Rosenberg

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