Prisionero saudí critica y abandona audiencia en Guantánamo

9 de abril (Guantánamo/ Reuters) – En una audiencia llena de problemas de traducción, un prisionero saudí criticó el miércoles y luego boicoteó al tribunal de guerra estadounidense que lo acusa de conspirar con Al Qaeda para atentar contra embarcaciones en Oriente Medio.

 

Con la ayuda de traductores de árabe a inglés, el acusado Ahmed Mohammed Ahmed Haza al Darbi entendió los procedimientos lo suficientemente bien como para decirle al juez, el coronel del Ejército James Pohl, que creía que la corte en la base naval de Estados Unidos en el remoto extremo de Cuba era “una estafa.”

 

“Creo que no hay tribunal internacional o local en Estados Unidos que trate a detenidos o personas acusadas de la misma manera en que somos tratados aquí,” dijo al Darbi. La historia, agregó, registraría los juicios como “un escándalo.”

 

El traductor dijo varias veces que Darbi llamó al tribunal “ilegal.” Pero el abogado militar designado para defenderlo, el teniente coronel del Ejército Bryan Broyles, sostuvo que una mala traducción y una transcripción serían corregidas para mostrar que de hecho lo había llamado “una violación a los derechos humanos.”

 

El intercambio fue difícil de seguir, porque los traductores no podían mantener el ritmo y sus voces competían con la del juez, haciendo difícil escuchar a uno y otro.

 

Los traductores trabajaban en una caseta fuera de la sala, y sus voces eran transmitidas simultáneamente a través de audífonos, para que el acusado pudiera escuchar en árabe, y a la sala, para que sus respuestas pudieran ser repetidas en inglés.

 

Pohl convocó a un receso de aproximadamente una hora mientras se solucionaban los problemas y luego reinició las preguntas a al Darbi sobre si quería un abogado militar o civil.

 

Al Darbi respondió a casi todas las preguntas con críticas a la corte y tras ser informado de que su asistencia era voluntaria, pidió marcharse y fue escoltado fuera por guardias.

Los problemas de traducción han plagado las audiencias desde el 2004, cuando el Ejército estadounidense convocó por primera vez la corte especial para juzgar a detenidos extranjeros por cargos de terrorismo en la base naval de Bahía de Guantánamo, en Cuba, en vez de en tribunales civiles o militares regulares de Estados Unidos.

 

El Gobierno de George W. Bush considera que los 280 prisioneros de Guantánamo son combatientes enemigos ilegales que no merecen las protecciones legales otorgadas a soldados y civiles bajo la ley internacional.

Grupos de derechos han criticado duramente el campo de detención y los tribunales como una parodia de la justicia.

 

 

Por: Jane Sutton

Editado en español por Ricardo Figueroa

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