Las instituciones no deben proteger a violadores de Derechos Humanos

La renuncia del general Gonzalo Santelices Cuevas, ex jefe de la guarnición de Santiago del Ejercito de Chile es bienvenida como ejemplo de la conducta que debe seguir todo el personal militar que directa o indirectamente ha sido responsable de violaciones de Derechos Humanos.

Según información de fuentes confiables “el general Santelices participó en un hecho ocurrido el 9 de octubre de 1973 en Antofagasta, donde fueron asesinados 14 opositores al régimen militar. En esa fecha, habría sacado de la cárcel a 14 prisioneros, amarrados y con la vista vendada, conduciéndolos en un camión a la pampa, donde la comitiva encabezada por el general (r) Sergio Arellano Stark los masacró, como parte de lo operación llamada “Caravana de la muerte”.

A lo largo de muchos años, Amnistía Internacional y otras organizaciones defensoras de Derechos Humanos han reclamado por la renuente o nula cooperación tanto individual como corporativa que han mostrado las Fuerzas Armadas y de Orden para contribuir significativamente al avance de la verdad y la justicia para miles de víctimas y sus familias, que sufrieron durante la sangrienta dictadura encabezada por Augusto Pinochet, desde 1973.

Amnistía Internacional pide a las autoridades chilenas que hagan cumplir a las Fuerzas Armadas y de Orden su deber de subordinación a los poderes legítimos del estado; que se ordene al  personal militar en actividad o en situación de retiro, que haya intervenido directa o indirectamente en el cumplimiento de órdenes ilegales que aporte información esclarecedora a las causas; y que exija que contribuyan activamente al avance de la justicia y no se sigan demorando las querellas que pesan sobre oficiales militares procesados por tortura, “desapariciones” y homicidios perpetrados durante el régimen militar;.

Amnistía Internacional ha pedido y continúa haciéndolo, que se allanentodos los obstáculos a la justicia – y que la denominada “ley de amnistía” (Decreto 2.191), sea anulada.

“Nadie debe ser protegido bajo un concepto falso del “honor militar”, ni “la obediencia debida” o secretismo, cuando ha habido comisión de delitos flagrantes de lesa humanidad. Si hay personal militar que intervino o que tiene información sobre violaciones de derechos humanos o de la emisión o cumplimiento de órdenes ilegales, debe aportar la información sin más demora. Estos crímenes no pueden continuar impunes ni deben ser protegidos por aplicación de la ‘ley de amnistía”. dijo Sergio Laurenti , Director Ejecutivo de Amnistía Internacional – Chile.

Para más información contacte con la oficina de prensa de Amnistía Internacional en Santiago de Chile, al Tel. 02-235-5945  info@amnistia.cl

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