Sudán: Aumenta la ira al empeorar la inseguridad para los menores desplazados de Darfur

22 de enero 2008

Sudán: Aumenta la ira al empeorar la inseguridad para los menores
desplazados de Darfur

Londres.- Mientras las fuerzas de la ONU finalizan su tercera semana de

operaciones en Darfur, Amnistía Internacional advierte de que la
situación de la seguridad para las personas desplazadas internas de
Darfur pende de un hilo y de que toda una generación de habitantes de
Darfur crece en medio del miedo y la inseguridad extremos en campos
llenos de armas, una combinación que podría resultar explosiva.

Esta advertencia se ha hecho en la presentación del informe de la
organización titulado La población desplazada de Darfur. Una generación
marcada por la ira, en el que se expone la actual situación de
inseguridad en los campos para personas desplazadas internas de Darfur,
así como sus posibles consecuencias y soluciones.

“Casi todos los campos de Darfur están plagados de armas. La situación
de la seguridad dentro y fuera de los campos sigue deteriorándose,
mientras se desvanecen las esperanzas de una resolución política del
conflicto de Darfur y las hostilidades entre el gobierno y los grupos
armados continúan intensificándose”, afirmó Tawanda Hondora, director
adjunto del Programa de África de Amnistía Internacional.

“El bienestar de las personas desplazadas sigue ignorándose, mientras
los  grupos armados y el gobierno se pelean y obstaculizan el
despliegue completo de las fuerzas de la Misión de las Naciones Unidas y la Unión
Africana en Darfur (UNAMID).”

Los grupos armados continúan utilizando los campos para reclutar
combatientes, incluidos menores.

“Los jóvenes de Darfur vive en una situación en la que parece no haber
esperanza para el presente o el futuro. Airados y frustrados, algunos
se unen a los grupos armados”, advirtió Hondora.

“Ali”, desplazado interno del campo de Abu Shouk, declaró a Amnistía
Internacional: “Los muchachos de 18 años… están perdidos. No tienen
trabajo, sobre todo los graduados, viven de la ayuda humanitaria.”

Los desplazados internos de Darfur están en gran medida desprotegidos.
La fuerza de la Unión Africana que debía protegerlos tenía menos
efectivos y menos armas que los yanyawid y los grupos armados de la
oposición que la atacaban.

“Las fuerzas de la UNAMID correrán la misma suerte a menos que se
envíen señales claras a las partes en conflicto de que no es aceptable ningún
ataque contra la UNAMID y los civiles– declaró Hondora–. Además, deben
adoptarse medidas urgentes para garantizar que el gobierno de Sudán
retira todos los obstáculos para el despliegue completo de las fuerzas
de la UNAMID. La comunidad internacional debe también reforzar
adecuadamente la capacidad de recursos de la UNAMID, incluido mediante
la provisión de equipos de transporte aéreos y terrestres.”

Por otra parte, los desplazados internos consideran al ejército y la
policía sudaneses –cuyo cometido es también proteger a los civiles– sus
antagonistas en lugar de sus protectores. Los desplazados son a menudo
detenidos arbitrariamente fuera de los campos de desplazados como
presuntos miembros de grupos armados de la oposición.

En algunos campos, como el de Kalma, hay miembros de hasta 29 grupos
étnicos diferentes. La mayoría de los residentes del campo poseen
armas.
Amnistía Internacional ha tenido conocimiento de que muchos jóvenes del
campo han creado grupos paramilitares basados en su origen étnico: fur,
masalit, zaghawa o dajo. La ONU registró más de 10 incidentes armados
en el campo de Kalma entre el 16 y el 22 de octubre de 2007, y ha afirmado
que “gran parte de la violencia se viene atribuyendo a miembros armados
de la etnia fur, menores incluidos, contra otros grupos étnicos del
campo.”

“La presencia de armas en los campos ha empeorado una situación de
seguridad ya inestable para todos –ha declarado Hondora–. En algunos
campos de desplazados internos se puede comprar un revólver por sólo 25
dólares, lo que provoca incidentes generalizados de robos y agresiones.

En esta atmósfera tan cargada de ira, temor, inseguridad y
discrepancias políticas, las peleas suelen ser trágicas.”

Las mujeres desplazadas corren el riesgo constante de ser violadas
cuando se aventuran fuera de los campos en busca de leña o comida.
Aunque la mayoría de las víctimas de violación acusan a la milicia
yanyawid, también hay informes de violaciones cometidas por miembros
del ejército sudanés, la policía y otros grupos armados de la oposición,
incluidos soldados del Ejército de Liberación de Sudán/MM. Las mujeres
también alegan que a veces son violadas por hombres desplazados dentro
de los campos para desplazados.

“Mahmud”, desplazado interno de Al Yeneina, ha declarado a Amnistía
Internacional: “Las mujeres siguen saliendo a recoger leña, lo cual es
peligroso para ellas, pues pueden ser violadas. Pero los hombres
seguimos dejándolas ir porque los hombres que recogen leña pueden ser
asesinados.”

Amnistía Internacional ha pedido a las fuerzas de la ONU en Darfur
(UNAMID) que garanticen la protección de los desplazados internos,
incluso emplazando unidades cerca de cada campo y mediante patrullas
constantes, y acompañando a la población a recoger leña.

  “La UNAMID debe recibir los recursos necesarios para garantizar
plenamente la protección de todos los civiles de Darfur –ha declarado
Hondora–. Además, todas las partes del conflicto deben dejar
inmediatamente de atacar a civiles y facilitar el despliegue de las
fuerzas de la UNAMID en todas las zonas afectadas.”

FIN
Para más información: Carmen López o Ángel Gonzalo, gabinete de prensa
de la Sección Española de Amnistía Internacional. Tfnos. 91 310 12 77 ó

630 74 68 02. info@es.amnesty.org
Documentos y comunicados de prensa: www.es.amnesty.org .
Puede recibir una copia completa del Informe en castellano: “La
población desplazada de Darfur. Una generación marcada por la ira”,
previa solicitud al Gabinete de prensa.

Impactos: 1

Deja una respuesta