En Chile, cada 22 días muere un migrante

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Inmigrantes II: Trabajadores sacan la voz y duplican denuncias por 
abusos laborales
Enero, 2008.

Los abusos denunciados por extranjeros ante la Dirección del Trabajo 
se duplicaron entre 2006 y 2007. Contratos no escriturados, extensión 
ilegal de jornadas, descansos no respetados y cotizaciones impagas, 
son historias que se reiteran en los rubros de la construcción, 
servicios domésticos y hotelería-gastronomía. El perdonazo? 
migratorio que favorecerá a unos 30 mil indocumentados impone un nuevo
 
desafío para las autoridades del Trabajo.

Por Pedro Ramírez, CIPER

En Chile, cada 22 días muere un migrante, principalmente peruano, por
actos de violencia relacionados con xenofobia o discriminación?. La 
estadística, aportada por el Observatorio de Control Interamericano de
 
los Derechos de los Migrantes (OCIM), impacta, además, porque sólo 
contempla las agresiones con resultado de muerte. César Sauñe Arias 
(32) es el último nombre inscrito en la nómina fatal. Este viernes 11 
el feriante peruano tuvo la mala ocurrencia de piropear a una 
adolescente y cuatro jóvenes le destrozaron el cráneo a pedradas en 
Peñalolén.

La estadística corresponde a información aparecida en la prensa. 
Hicimos una presentación que llevamos al Senado donde entregamos esta 
cifra y causó estupor?, cuenta Diego Carrasco, director ejecutivo 
internacional del OCIM. Los mismos datos fueron proyectados ante el 
presidente de la Conferencia Episcopal, el obispo Alejandro Goic 
Karmelic, hijo de inmigrantes croatas:

-Él se emocionó. Sus ojos se llenaron de lágrimas y cuando terminó de 
ver la presentación, recordó lo duro que fue para su propia familia 
asentarse en Chile. Nos dijo: ?La Iglesia tiene que hacer algo? 
recuerda Carrasco.

¿Y alguien tiene que hacerlo?, señala el especialista, porque lo grave
 
es que todo indica que las cifras de este año serán peores.

Éstos y otros indicadores que exhibe Carrasco, hay que tomarlos en 
serio. Las investigaciones del OCIM son respetadas a nivel mundial: es
 
la institución encargada de elaborar el Informe Global de Migraciones 
para Naciones Unidas y su red está constituida por 135 organizaciones 
asentadas en 25 países.

La mirada del Observatorio es categórica: Chile firmó en 2005 el 
Convenio de Protección al Trabajador Migrante y su Familia, pero no ha
 
dado pasos para adecuar sus leyes a las exigencias de ese acuerdo 
internacional. Dentro de las obligaciones que impone este convenio se 
cuentan campañas para promover la integración cultural y reducir al 
mínimo los brotes racistas o xenófobos que afecten a los extranjeros. 
Y de eso, nada.

-En 22 días más, habrá otra víctima de esta omisión -dice Carrasco.

Si bien todos los especialistas concuerdan en que el proceso para 
regularizar a inmigrantes ilegales -que culmina el próximo 5 de 
febrero- es un paso adelante, también señalan que es un error aplicar 
¿perdonazos? migratorios sin disponer en paralelo de políticas 
públicas sectoriales especializadas. Inicialmente, el gobierno 
proyectó que unos 20 mil extranjeros podrían acogerse al beneficio, 
pero esa cifra se alcanzó sólo en un mes y se especula que serán más 
de 30 mil los inmigrantes que accederán a la residencia.

-Aplicar un programa de regularización que no va acompañado de 
políticas de reconocimiento de derechos laborales, de vivienda, salud 
y educación, además de una política de integración, no va a resultar. 
Se lo dijimos en diciembre al presidente de la Cámara de Diputados, 
Patricio Walker. Le dijimos que la población migrante en Chile ya está
 
en 2,3% y que el promedio a nivel mundial es de 0,9% a 1,3%. La 
Municipalidad de Independencia dice que entre el 14% y 16% de la 
población de la comuna es migrante. Y eso es demasiado, ahí ya 
necesitan políticas concretas ?afirma Carrasco.

?La gente viene a trabajar, a juntar dinero. Y donde hay más 
atropellos es en lo laboral?, asegura el dirigente de los refugiados 
peruanos, Raúl Paiba. De impecable camisa blanca, Paiba se deja caer 
todos los días en la Catedral para aleccionar a sus compatriotas: 
?Pidan el RUT del empleador, para que después puedan ir a la Dirección
 
del Trabajo a reclamar. Vamos a colgar de las patas en este árbol a 
todos los peruanos que se dejen explotar?, bromea ante un grupo que 
está a punto de enrolarse como cargadores para un contratista.

Trabajadores vulnerables
La masiva regularización de al menos 30 mil nuevos inmigrantes anuncia
 
una inminente presión sobre la Dirección del Trabajo. Aunque siguen 
siendo bajas en relación al total, las denuncias de inmigrantes se 
duplicaron entre 2006 y 2007.

Las cifras oficiales sobre denuncias y sanciones aportadas por el 
Departamento de Inspección de la Dirección del Trabajo , indican que 
en 2006 se registraron 350 denuncias de infracciones laborales que 
afectaban a extranjeros, las que aumentaron a casi el doble en 2007, 
con 634 casos. Aún así, sólo representaron el 0,4% del total de 
denuncias en 2006 y el 0,7% en 2007. Las denuncias que terminaron en 
sanción fueron aún menores en relación al total: 57 en 2006 (0,1% 
respecto del global) y 111 en 2007 (0,2%).

Fuentes de la Dirección del Trabajo señalan que la fiscalización sobre
 
empleos de migrantes se topa con los mismos límites que la que se 
aplica a los nacionales: ?Faltan personal y medios de transporte. No 
tenemos orden para descerrajar y muchas veces sabemos que en una 
construcción hay 15 ó 20 peruanos trabajando o durmiendo y no podemos 
entrar. Y cuando entramos los han sacado por otra puerta. Quedan ahí 
sus herramientas, ropas, comida, frazadas, pero no son pruebas?.

Según Diego Carrasco, el problema es precisamente que las autoridades 
igualan a los migrantes con los chilenos:

-Los migrantes han de tener el amparo estatal porque tienen una 
especial condición vulnerable que obliga a adecuar toda la 
institucionalidad para darles prioridad. Así lo establece la 
Convención Americana de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de 
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, además de la Convención 
Internacional de Protección al Trabajador Migrante y su Familia. La 
respuesta de la Dirección del Trabajo debe ser la creación de una 
unidad destinada al tema, con recursos y que pueda solicitar la 
asistencia de la fuerza pública. La Corte Interamericana de Derechos 
Humanos ha dicho que el Estado no puede alegar la carencia de 
instituciones para no garantizar el goce de los derechos que aseguren 
una vida digna a personas en condición vulnerable.

El ex fiscal de la Dirección del Trabajo y actual fiscal del Instituto
 
de Normalización Previsional, Raúl Campusano, conoce el problema en 
detalle:

-Los migrantes también están en la escala de la informalidad laboral 
del país en que se alojan. En Chile, cerca del 30% de los 
trabajadores, más de un millón de personas, que deberían estar con 
contrato y cotizaciones al día, no lo están. En ese evento, los 
inmigrantes están en una situación de no discriminación con esos 
chilenos. Pero a la incerteza de la informalidad los inmigrantes 
agregan que no tienen confianza en las instituciones. Y eso produce 
una vulnerabilidad mayor.

Con una tasa de natalidad estacionada en 1,9 a 2 hijos por mujer, en 
los próximo años la población de Chile sólo se mantendrá o, incluso, 
bajará, como ocurre en países desarrollados. En ese escenario, dice 
Campusano, el aporte de los inmigrantes al crecimiento económico es 
vital:

-La percepción de Extranjería, del Ministerio del Interior y de todos 
los que administran el candado de la frontera, es que el aporte de 
estos extranjeros es positivo (?) Si no estuviesen las miles de 
empleadas domésticas peruanas, el sueldo de este trabajo habría 
aumentado al nivel de los países desarrollados. Lo mismo podría 
aparecer en el sector de la construcción. Y por primera vez veo que 
hay empleadores, en el sector agrícola, que dicen: ?Seamos más 
liberales en materia de inmigrantes, porque nos está costando 
encontrar trabajadores de temporada y los ventajas comparativas del 
país pueden perderse?.

Si los inmigrantes volvieran a sus países de origen de golpe, ?el 
sistema de salud público se paralizaría. No habría capacidad de 
recepcionar pacientes?, afirmó en diciembre pasado a El Mercurio el 
experto en desarrollo económico de la Universidad de Santiago, Víctor 
Salas, debido a que el 46% de los médicos de la salud primaria son 
extranjeros. Tomando en cuenta que los extranjeros ya suman el 1% de 
los trabajadores que hay en Chile, en la misma nota el economista de 
la UC Claudio Sapelli agrega un dato de peso: una caída de 2% en la 
fuerza laboral podría provocar una baja de 1% en el PIB.

?Si no te gusta, te vas?

Juan Riccer está cansado. Ya son más de las tres de la tarde, no ha 
comido y el termómetro pasó de los 30 grados. Riccer ocupó la mayor 
parte de la mañana caminando para tratar de cobrar por un trabajo que 
hizo hace 15 días y del cual le adeudan dos días de labor. Este es el 
segundo trabajo en menos de un mes en el que le sucede lo mismo:

-Ahora tengo la visa temporaria por este beneficio de la 
regularización. Pero la verdad es que no nos está beneficiando, porque
 
nos están haciendo laborar sin contrato.

Apoyados en la pared de la Catedral, un par de paisanos de Juan que 
esperan alguna oferta de trabajo, se suman al reclamo: ?Nos llevan a 
trabajar por diez días y nos pagan seis o siete. Los contratistas se 
quedan con nuestro dinero. Es lo mismo que si estuviéramos ilegales. 
La regularización de nada nos ha servido?.

-Nos ofrecieron trabajar diez días ?relata Riccer- en una empresa de 
almacenamiento y embalaje en la que dicen trabajar para Lider. Nos 
venía a buscar un bus a la Plaza de Armas como a las 22 horas, 
embalábamos cajas con mercadería toda la noche y en la mañana nos 
dejaba en Mapocho. Yo trabajé cinco días, y cuando fuimos a cobrar, 
comenzaron con el paseo: que no había plata. Me quedaron debiendo 30 
mil pesos, dos días de trabajo, y la contadora me los ha anotado al 
pie de la boleta. Esta empresa está en el Parque Industrial de 
Pudahuel. Tengo que tomar un bus y después caminar como 25 minutos 
desde Américo Vespucio, arriesgando que no me paguen? Es dinero 
perdido y ellos lo saben.

?Ahora estamos poniendo cerámicas en un edificio. Nos lleva un 
contratista que nunca nos paga completo. Nos paga bien el primer día y
 
el segundo, pero ya el tercero lo queda debiendo y el cuarto día paga 
el tercero, y así. Si no te gusta, te vas. Y yo necesito el dinero?, 
dice César, un joven peruano que vive con su mujer y dos hijos en 
Recoleta y que prefiere la reserva de su nombre para no arriesgar su 
precario empleo.

Paiba se enoja con estas explicaciones: ?La gente necesita el dinero y
 
se deja explotar. Yo les digo que denuncien porque sino, esto no va a 
cambiar. Pero la culpa no es del que necesita trabajar, sino del 
Estado que no es capaz de garantizar que las leyes laborales se 
cumplan?.
Riccer también ha caído en manos de los contratistas de la
construcción:

-En una empresa que trabaja para Transantiago hemos estado haciendo 
hoyos y poniendo postes para luz en Huechuraba y Recoleta. Nos pagaban
 
dos mil pesos por hoyo y teníamos que llevar colación. Nos habían 
ofrecido de 20 hoyos para arriba diarios lo que entre dos personas 
dejaba entre 16 mil y 18 mil pesos por día. Pero nos encontramos con 
cuatro o seis hoyos por día. No daba ni para sacar 4 mil pesos y aún 
así no nos han pagado.

Paiba dice que el tema de los sueldos impagos se ha agudizado en los 
últimos meses. Los peores, dice, son los contratistas de la 
construcción. El abuso no es novedad para Esteban Tumba, quien 
encabezó hasta fines de 2006 la oficina de Extranjería de la Región 
Metropolitana:

-Desde hace seis años, más o menos, notamos que en la construcción es 
donde más se producen infracciones a la normativa laboral, básicamente
 
por los contratistas y el subempleo. Toman a un grupo en la Plaza de 
Armas, les ofrecen ciertas condiciones para trabajar unos pocos días y
 
les van pagando día a día. El ?trabajo negro?, como le llaman en 
Argentina.
Para la OCIM, además de la construcción, los rubros donde más se abusa
 
de los extranjeros son hotelería-gastronomía, trabajadoras de casa 
particular y temporeros de la fruta.

?Maldita, vete de mi casa?
Diego Carrasco dice que ?hay pocos reclamos en la Dirección del 
Trabajo porque el inmigrante siente temor de recurrir a las 
autoridades. No va a la municipalidad y no le hace preguntas a un 
policía ni en Chile ni en ningún país del mundo. Si está irregular, 
teme la deportación; y si está regular, teme perder esa calidad porque
 
no conoce bien la legislación y cree que pudo haber infringido una 
norma y lo pueden deportar?.

La historia de J.V.Z. grafica lo dicho por Carrasco. La chica limeña 
tiene 19 años y ya lleva dos en Chile como empleada de casa 
particular. No conoce bien las leyes, y sus patrones, una pareja de 
profesionales, le han dicho que si los deja ellos darán cuenta a 
Extranjería de que ya no tiene el trabajo que le permitió acceder a la
 
visa y quedará ilegal.

-Mis jefes me han traído de Lima con un sueldo de 200 dólares, como 
108 mil pesos, pero acá me enteré que el sueldo mínimo es otro. Me 
trajeron sólo para cuidar al niño, pero al llegar me dijeron que 
además tenía que hacerme cargo de la casa, de cocinar y limpiar. Me 
dan el domingo libre pero debo volver antes de las 20:30. Todo se 
agravó el día en que se quedó mi diario junto al teléfono y la señora 
lo leyó. Yo había escrito, de cólera, que la señora es así, loca. Y la
 
señora empezó a gritar? Como a las dos de la mañana el señor me tocó 
la puerta. Yo estaba asustada. Fuimos a la sala y él me estaba 
hablando tranquilo, pero viene la señora y me dice ?¡maldita, vete de 
mi casa ahora mismo!?. El señor me dice ?quédate y mañana alista tus 
cosas?. Pero al otro día se fue a trabajar y yo no sabía qué hacer. Me
 
fui donde una amiga que trabaja como a dos cuadras, la única conocida.
 
La señora me llamó. Me pidió que regresara. Acepté, pero les dije que 
iba a trabajar sólo hasta que se cumpliera la fecha de mi contrato, en
 
febrero. El señor ha dicho que cuando termine el contrato va a ir a la
 
migratoria a decirles que ya no trabaja conmigo y que voy a quedar 
ilegal.

Rodrigo Saavedra está a la cabeza de la Clínica Jurídica de la 
Universidad Bolivariana, la que en virtud de un convenio con el 
Consulado de Perú presta asesoría legal a inmigrantes. Saavedra afirma
 
que si hay pocas denuncias laborales de inmigrantes es un efecto de la
 
desconfianza que éstos tienen de las instituciones, y en especial, del
 
sistema de justicia.

-Las normas de extranjería están pensadas para poblaciones más 
estructuradas que nosotros, como los europeos. No ha habido una 
reflexión profunda respecto de los procesos migratorios que provienen 
de países con cultura jurídica menos estatal que la nuestra. Si ese 
tema no se incorpora en la discusión, las políticas públicas van a 
estar en los códigos, pero sin efecto en la vida misma.

Saavedra cuenta que le tocó compartir una mesa de trabajo con varios 
peruanos y uno de ellos le decía: ?Hoy en Perú la gente que cree en el
 
Poder Judicial es sólo el 9%?.

-Acá también es baja esa credibilidad, pero es tres veces eso. Los 
inmigrantes no llegan a resolver conflictos de manera judicial no sólo
 
porque no hay institucionalidad o la que hay es mala, aunque ambas 
cosas son insuficientes en Chile -señala el abogado.

Nanas cibernautas
Las regularizaciones masivas aumentan drásticamente la población que 
está en condiciones de ejercer sus derechos laborales. Lo que se suma 
a que en Chile son cada vez más los inmigrantes informados sobre las 
leyes. Un proceso que corroboran las abogadas María Luisa Bravo y 
Maritza Hervia, de la Corporación de Asistencia Judicial, quienes 
trabajan en conjunto con la Clínica Jurídica de la Universidad 
Central, la que suscribió un convenio con el consulado peruano:

-Es muy distinto cuando atendemos a una persona que llegó hace tres 
meses y ha sido embaucada en varios trabajos, que el que lleva más de 
un año y ya se maneja. Ahora las trabajadoras de casa particular 
vienen más instruidas. Existe una red de información entre ellas, 
porque llegan con conocimiento de que tienen que exigir la ?Ley 
Bustos? (que declara nulo el despido si hay cotizaciones impagas). 
Además, el ciudadano peruano es mucho más educado que el chileno, 
tiene la curiosidad de comprar el Código del Trabajo y lo entiende 
mucho más que los chilenos ?dice María Luisa Bravo.

El diagnóstico de Bravo es avalado por la encuesta Casen 2006 que 
indicó que los inmigrantes peruanos tienen un promedio de años de 
estudios más alto que los chilenos: 12,1 años versus 10,1 (link a 
recuadro ?Más educados que los chilenos?, del artículo ?Los efectos 
del perdonazo migratorio??) para mayores de 15 años de edad.

-Los peruanos se manejan mejor en internet que los trabajadores 
chilenos que desempeñan las mismas labores. La ?Pequeña Lima? (el 
barrio Catedral-Puente) está lleno de cibercafés y es más factible ver
 
a una nana peruana en internet que a una chilena ?grafica la abogada.
Contratos no escriturados, extensión de la jornada laboral, 
cotizaciones impagas, descansos no respetados, inexistencia o vacíos 
en el libro de asistencia, son las principales causas de denuncias 
presentadas por trabajadores extranjeros.

-Los inmigrantes son empleados generalmente por pequeños y medianos 
empresarios con escaso conocimiento de las normas laborales que 
regulan el trabajo de extranjeros. Muchas veces tratan a los regulares
 
como indocumentados sin derechos. Los despiden de manera injustificada
 
pensando que no podrán denunciarlos porque serán deportados, y se 
equivocan -señala un alto funcionario de la Dirección del Trabajo.

Durmiendo en la calle
Decenas de historias de inmigrantes indocumentados explotados y que 
desistieron de reclamar por temor a la deportación registra el Comité 
de Refugiados Peruanos. Entre ellos destaca el caso de una decena de 
peruanas que trabajaron durante dos meses para una contratista de 
Puente Alto haciendo aseo a departamentos de edificios recién 
construidos:

-No les pagaron y cuando reclamaron, la mujer les dijo ?vayan a 
denunciarme y las deportan? ?cuenta Paiva.

Raúl Campusano, ex fiscal de la Dirección de Trabajo, advierte a 
quienes contratan a irregulares que si el inmigrante se decide a 
denunciarlos, el costo mayor siempre es para el empleador:

-Lo que hace la Dirección del Trabajo no es distinto a lo que sus 
similares hacen en el resto del mundo: adoptan una decisión 
pro-trabajador, independiente de lo que diga la legislación (de 
extranjería) y aun cuando no tenga título legal para trabajar. Si bien
 
deberían comunicarle a Extranjería que se está incumpliendo la 
legislación, la experiencia comparada de los ministerios de Trabajo y 
de Salud indica que no acusan a los inmigrantes. Tratan a ese 
trabajador como si fuera un nacional y le dicen al empleador que tiene
 
que cumplir las obligaciones laborales y previsionales.

Campusano explica que es imposible que la deuda previsional sea 
cubierta por el empleador si el inmigrante no tiene RUT. Y como la 
visa requiere un contrato de trabajo previo, han surgido formulas 
intermedias para regularizar al trabajador:

-Extranjería ha dicho ?conforme, vamos a regular y la persona en 
paralelo puede venir con una oferta de trabajo y con eso le empiezo el
 
trámite. Mejor que la gente esté en regla a que no lo esté, así que le
 
doy un RUT provisorio y un carné habilitándolo para realizar estos 
pagos?.

Margarita Núñez es sostenedora de una escuela en Recoleta y reconoce 
que su ?pecado? fue no escriturar el contrato de trabajo con el 
peruano Luis Poquioma. Tal como lo describe Campusano, la Dirección 
del Trabajo multó a la empresaria y Poquioma recibió el amparo del 
Estado. De hecho, el inmigrante rehusó el avenimiento propuesto por la
 
empresaria (un pago de 600 mil pesos) y le anunció una demanda por más
 
de cuatro millones de pesos.

Poquioma había ingresado a Chile hace dos años mediante el 
salvoconducto que permite a los peruanos viajar desde Tacna sólo hasta
 
Arica. Burló la norma y se embarcó a Santiago para reunirse con su 
esposa y sus dos hijos. Dice que Margarita Núñez lo empleó como rondín
 
del colegio desde fines de 2006, pero que dejó pendiente el contrato.

-En febrero de 2007, ella me ofreció una pieza dentro del colegio para
 
que me fuera a vivir con mi familia. Yo le insistía con el contrato, 
pero ella dijo que en agosto lo firmábamos.
La sostenedora dice que le cedió la habitación como un gesto 
humanitario porque la familia no tenía dónde vivir, pero que no le dio
 
empleo. Asegura que le ofreció trabajo como rondín recién en agosto de
 
2007 y que si le dio dinero antes de esa fecha fue sólo a título de 
?adelantos del futuro empleo?.

El inmigrante sostiene que por las noches era rondín en la escuela y 
que en el día trabajó como jardinero, empleo donde fue contratado y 
así pudo tramitar su visa. En noviembre de 2007 presentó su caso a la 
Dirección del Trabajo.

Ante el fiscalizador, Margarita Núñez afirmó que en agosto Poquioma 
rehusó firmar el contrato de rondín porque no estipulaba el pago de 
los pasajes a Perú: ?Eso le correspondía a su primera empleadora en 
Chile, no a mí?, dice.

Instalado en el par de piezas en un altillo de la población Santa 
Anita de Recoleta y, a falta de sillas, sentado sobre un balde, Luis 
Poquioma esboza una sonrisa cuando escucha la explicación de su ex 
empleadora: ?El día que fue el fiscalizador laboral, el esposo de ella
 
me dijo que nos teníamos que quedar encerrados en la pieza porque 
habían llegado los de la subvención escolar. El contrato me lo ha 
mostrado por primera vez ese mismo día y no lo firmé porque no era un 
contrato para extranjeros. Ella entonces me despidió?.

Poquioma, su esposa y sus tres hijos (la tercera nació hace ocho meses
 
en Chile), terminaron con sus muebles en la vereda:

-Cuando estábamos en la calle llegó la gente a preguntar. Los de la 
junta de vecinos pidieron ayuda a la municipalidad. Al ver a mis niños
 
durmiendo en la calle, una vecina llamó a la prensa porque dijo que no
 
había que aceptar estos atropellos. Le dijeron que iban para el lugar.
 
Nunca llegaron?

Explotación en la intimidad
La Clínica Jurídica de la Universidad Central es un buen barómetro 
para conocer los principales problemas laborales de los inmigrantes 
peruanos. Atiende entre 250 y 300 inmigrantes por año y ?la mitad 
concurre denunciando abusos laborales?, señala la abogada María Luisa 
Bravo. Las principales consultas: despido injustificado y nulidad de 
despido por cotizaciones previsionales impagas.

Otra causa de consulta permanente es la ausencia de contrato 
escriturado: ?Y esa figura legal no es necesaria (para reclamar los 
derechos). Se entiende que existe contrato cuando voy todos los días; 
cumplo una función determinada, horarios y órdenes. Casi toda la gente
 
viene en esa situación?, afirma Bravo.

-Las trabajadoras de casa particular ?agrega la abogada Maritza 
Hervia- se quejan de maltrato y sobreexplotación, porque no se cumplen
 
sus horarios de descanso.

?No tenemos cultura de que el trabajador que presta servicios directos
 
en nuestra casa debe ser valorado como cualquier trabajador. Hay 
relatos de personas que empiezan a las siete de la mañana dando 
desayunos y terminan a las 12 de la noche planchando?, señala María 
Luisa Bravo. Su colega Hervia complementa:

-Tampoco se les respeta el descanso de día domingo y se les da otro 
día, lo que es ilegal. El domingo libre, además, debe iniciarse a las 
21:00 del día anterior, a más tardar.

Si bien los reclamos de las trabajadoras de casa particular abundan, 
las abogadas tienen claro que ?el área de la construcción es la más 
sensible?:

-Se constituye una empresa para construir cada edificio. Terminan el 
edificio y la empresa no existe más. Tenemos enfierradores, 
mamposteros, electricistas que se contratan por obra y terminado el 
edificio es difícil recuperar lo que no se pagó. Se acredita la 
relación laboral, pero no tenemos a quien perseguir.

Entre sus resultados, señalan que en un 25% de los casos, los 
trabajadores -inmigrantes y nacionales- llegan a acuerdo con los 
empleadores:

-Sucede que los empresarios dejan la relación con el trabajador en 
manos de los contadores. Pero en el momento en que se presenta la 
demanda, aparece el empleador, conoce la situación y llegamos a 
acuerdo. En el caso de la trabajadora de casa particular hay pocos 
acuerdos. Es casi como un problema de familia, porque la persona entró
 
en la intimidad de la casa.

Generalmente se sigue la vía judicial hasta última instancia. Es común
 
que la empleadora diga ?no la conozco, nunca estuvo en mi casa?. Y 
resulta que la trabajadora tiene hasta fotos con ella, abrazada en los
 
cumpleaños. Y los niños de la casa habitualmente las quieren. Es un 
drama familiar.

Exigencias para abir fronteras
El Observatorio de Control Interamericano de los Derechos de los 
Migrantes (OCIM) ya tomó contacto con la Sofofa para sondear la 
posibilidad de desarrollar un programa destinado a promover el respeto
 
a los derechos laborales de los migrantes.

-Le dijimos que teníamos denuncias sobre vulneración de legislación 
laboral de empresas identificadas y que si hay migración irregular en 
Chile es porque hay empresarios que la están empleando -dice Diego 
Carrasco.

El director de OCIM, destaca que este año hubo un hito en el que muy 
pocos repararon: por primera vez un gremio empresarial pidió abrir la 
frontera para favorecer la llegada de trabajadores. Los exportadores 
de fruta solicitaron que en temporada de cosecha se permita a las 
empresas del sector superar el límite legal de 15% de temporeros 
extranjeros. Aunque en su momento la respuesta del ex ministro de 
Agricultura, Álvaro Rojas, fue negativa, OCIM no se opone, pero exige 
condiciones:

-Se deben agregar buenas prácticas que ya se hacen en otros países, 
donde el Estado junto a los núcleos empresariales que han requerido 
migrantes crean programas integrales: especies de bolsas de trabajo 
acompañadas de información en los consulados sobre los derechos de los
 
migrantes. En España, Nueva Zelanda, Canadá, Corea y Australia existen
 
centros de atención donde se enseña la cultura del país y el idioma. 
Promueven seguros médicos para migrantes, orientación para que sus 
familias se puedan naturalizar, asesoría sobre los bancos que cobran 
comisiones más bajas por enviar remesas a sus países de origen y se 
forman unidades en los ministerios del Trabajo que protegen sus 
derechos.

En marzo, OCIM espera hacer público un informe con los 73 puntos de la
 
legislación chilena que limitan la migración: ?Vamos a pedir que se 
deroguen?, promete Carrasco. Y agrega otro compromiso:

-En el primer semestre de este año, Chile debe entregar un informe a 
Naciones Unidas sobre la situación de los migrantes. Vamos a estar 
vigilantes de ese informe y ya estamos construyendo el contrainforme?.

Las mafias de los ?tramitadores?
La organización ProAndes trabaja en convenio con el Consulado de Perú 
en Santiago y atiende mensualmente a unos 350 inmigrantes, no sólo 
peruanos. ?Ha aumentado mucho el número de ecuatorianos y 
colombianos?, dice Carolina Huatay, su presidenta. Uno de los 
principales problemas que ProAndes ha detectado en el ámbito laboral 
radica en la exigencia de contar con contrato para solicitar la visa:

-Esta visa ?explica Huatay- exige al migrante tener un empleador 
dispuesto a firmar un contrato con cláusulas especiales que le obligan
 
a pagar los pasajes de regreso al trabajador y su familia, además de 
esperar tres meses, que es lo que demora la visa, para que el 
extranjero pueda trabajar. Entonces, los migrantes que entraron como 
turistas o con salvoconducto (que les permite llegar sólo hasta Arica)
 
buscan una persona que les consiga un contrato y pagan hasta 30 mil 
pesos por ello. Hemos descubierto casos como el de una señora de 70 
años que tenía como 20 empleados extranjeros en su casa. Le pagarán 
unos cinco mil pesos por cada firma y el ?tramitador? se gana el 
resto. Pero como ya son muchos los extranjeros empleados por una 
persona que no tiene empresa, las visas comienzan a ser rechazadas y 
Extranjería le pide a los migrantes que abandonen el país en 10 días. 
Pero a la persona que está en el tráfico de personas no se le 
sanciona. Y Extranjería sabe quién es.

Según ProAndes, los ?tramitadores? ?mayoritariamente peruanos- cobran 
hasta 300 mil pesos por legalizar a un trabajador ilegal. Aunque el 
proceso de regularización en curso ha neutralizado en parte a estas 
mafias, volverán a operar apenas termine este periodo:

-Los ?tramitadores? han surgido por la gran cantidad de personas con 
ingreso clandestino que no pueden regularizar su situación. Entonces, 
aparecen personas que les ofrecen hacerlo por una cantidad que va de 
200 mil a 300 mil pesos. Algunos han venido acá con su cédula de 
identidad y nos dicen ?bueno, pagué las 300 lucas, pero era la única 
forma?. Pero otros pasan el primer proceso y después son rechazados. 
Entonces, la persona que cobró les dice ?yo ya hice mi trabajo, te 
saqué tus papeles y ya no es culpa mía que te los hayan rechazado?. De
acuerdo al Protocolo de Palermo, eso es tráfico de personas.

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2 comentarios de “En Chile, cada 22 días muere un migrante

  1. marita dice:

    por favor necesito saber cuanto tiempo puedo estar fuera de chile,ya que yo tengo la visa temporaria que me dieron en la amnistia,sali de chile el 6 de marzo por motivos de salud y todavia tengo que regresar a recoger mi cedula ,el 29 de marzo tenia que recogerla.no se si tendre algun problema para ingresar a su pais.Muchas gracias por su ayuda

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