¿En Irak sólo cuentan los muertos?

Por Paul de Rooij
Counterpunch, febrero de 2004
Traducción para CSCAweb de Sinfo Fernández

“Los propagandistas están intentando manipular las estadísticas y tratando de esconder la llegada de féretros a EEUU. Para evitar nuevas guerras, para ‘apoyar a nuestras tropas’ de verdad y para detener a los insufribles neocolonialistas es fundamental que los ciudadanos sean profundamente conscientes de los costes de esta guerra”

Hay evidencias de que se está realizando un esfuerzo coordinado y premeditado a fin de ofuscar el número de víctimas de la reciente cosecha de guerras emprendidas por EEUU. El 1 de mayo fue la fecha en la que el presidente Bush aterrizó en un portaviones y declaró el fin de la guerra y el comienzo de la ocupación de Iraq [1]. Desde entonces se han publicado muchas cifras de bajas la mayor parte de las cuales son manipulaciones confusas de las cifras reales de muertos. Hay muchas razones por las que se intenta reducir el número de víctimas y en este informe vamos a analizarlas.

El régimen de Bush está haciendo todo lo que puede para ocultar el coste humano de sus últimas guerras. Durante un año electoral dar publicidad sobre las muertes de los soldados no favorece al candidato y es perjudicial para que EEUU continúe justificando la ocupación de Iraq. Ya que ellos están tratando de ocultar las cifras de muertos nos incumbe entonces a nosotros descubrirlas y ampliarlas hasta alcanzar un cómputo real.

¿Somos una ‘Coalición’?

Los propagandistas de EEUU y los medios de comunicación utilizan el término coalición cuando les conviene. Cuando resulta importante mostrar que EEUU no está actuando en solitario, sin autorización de NNUU, entonces se ensalzan las virtudes de la coalición. Cuando el objetivo es reducir el número de víctimas y esconder las cifras de muertos, entonces conviene contar exclusivamente a las víctimas estadounidenses. El hecho de que los muertos británicos, daneses, españoles, polacos e iraquíes que trabajan para EEUU no se añadan al número de víctimas sobre las que los medios de comunicación informan es, cuando menos, deshonesto.

Uno puede encontrar comprensible que los medios de comunicación estadounidenses centren su atención exclusivamente en las víctimas de EEUU. Los británicos son el segundo contingente más importante en la denominada coalición y cabría esperar que los medios de comunicación británicos informaran tanto de las víctimas estadounidenses como de las británicas. Sin embargo, cuando se informa sobre la gravedad de la situación, la BBC también separa las cifras y se centra en las víctimas estadounidenses. BBC Online tiene numerosos artículos que tratan exclusivamente de las víctimas de EEUU y,de forma separada, solo se encuentran unos pocos sobre las víctimas británicas [2]. Esto sólo puede interpretarse como un intento de reducir las cifras presentadas y esconder la escalada de la resistencia contra la coalición. Y juegan a la baja a costa de las víctimas británicas; incluso en los medios de comunicación británicos es raro que se añada algo más.

Clasificación de las manipulaciones

Si un soldado pisa una mina terrestre ¿debería ser clasificada la víctima como un muerto por “acción hostil”? ¿Qué pasa con alguien que muere claramente a causa de una mina? Para pasar a integrar las estadísticas sobre bajas recogidas por los medios de comunicación esas bajas se deben clasificar como “no hostiles” que, de esa forma, no son recogidas por la mayoría de los medios de comunicación ya que sólo informan de los soldados que resultan muertos a consecuencia de acciones hostiles. Desde luego, a las agencias de noticias más importantes no se les pide que usen como propaganda cifras atenuadas también disponen de listas generales. Y si no quieren resolver el tema de los números pueden referirse a Lunaville (una buena fuente con datos de calidad) [3]. Sin embargo, la clasificación utilizada habitualmente da como resultado una reducción del número de víctimas relacionadas. Está claro que las cifras del Pentágono son utilizadas por amplios sectores; por otro lado, uno no podría explicarse cómo las cifras de la [cadena de TV estadounidense] CNN son las mismas que las señaladas por la BBC. Cualquiera que intentase recoger las cifras de víctimas distinguiendo entre la causa de la muerte habría llegado posiblemente a una cifra diferente. Ya que éste no es el caso, en la mayor parte de los medios de comunicación se puede deducir únicamente que el uso propagandístico de cifras atenuadas sirve para reducir el número de víctimas reales que se producen.

Hay también una manipulación clara de los datos. Por ejemplo, los soldados muertos por acciones hostiles son reclasificados con posterioridad como “muertes accidentales” [4]. El simple hecho de esta manipulación es evidente para cualquiera que desee investigarlo y debería ser una razón suficiente para informar de todas las víctimas con independencia de la causa de muerte señalada pero no es así.

La tabla mostrada más abajo muestra un nivel relativamente alto de muertes “no hostiles” durante mayo de 2003. Parece algo sospechoso y puede que sea un tema interesante para que los intrépidos periodistas empotrados pudieran hacer preguntas a sus dirigentes del Pentágono. Inicialmente hubo muchas muertes debido a los vehículos [multiruedas] Humvee -17 para ser precisos; quizá el hecho de que los soldados lleven ahora cinturones de seguridad podría explicar que esta causa de muerte haya desaparecido. Una explicación más probable es que la causa de la muerte sea debida en realidad a una acción hostil, por ejemplo que los tanques con ruedas aplasten explosivos. Incluso con una simple aproximación a las estadísticas podemos captar una reducción extraña de las muertes “no hostiles” en el gráfico.

Una información honesta requeriría contabilizar una muerte si la víctima hubiera podido hoy estar viva de no haberse producido los hechos en Iraq. [Las bajas por [muerte] por insolación, por enfermedades sin explicación, por [pisar] minas terrestres, por los vehículos multiruedas Humvee, por suicidio, por lanzar granadas de mano [5] deberían estar incluidas en el cómputo total. Sólo de esa manera sería posible elaborar un retrato más ajustado de lo que está ocurriendo sobre el terreno y poder hacer estimaciones sobre las cifras reales de víctimas en el futuro. Y hay un argumento que los estadounidenses seguramente entenderán: esas cifras también indican el coste que esta ocupación va a suponer en términos de dólares.

Algunas estadísticas

Es curioso que para una nación obsesionada con las previsiones virtuales de las cotizaciones en bolsa ninguna agencia de noticias publique previsiones de muertes de soldados. El cuadro inferior combina las víctimas tanto de estadounidenses como de británicos (son menores en el caso del Reino Unido porque el contingente británico supone menos del 10% del total). Está claro que hay una tendencia al alza en las muertes y esto es sorprendente porque todas las fuerzas militares extranjeras en Iraq han reducido sus riesgos. Según Patrick Cockburn:

“[…] En conjunto, la captura de Sadam Husein parece tener poco que ver con las diferencias observadas en el nivel de ataques de la resistencia. Esto no es obvio de forma inmediata, porque el número de ataques sobre las fuerzas estadounidenses ha disminuido ahora a alrededor de 17 diarios comparado con el doble de hace dos meses. Pero esto se debe en gran parte a que, deseosos de reducir sus víctimas, los comandantes estadounidenses redujeron el número de patrullas que llevaban a cabo en dos terceras partes, de 1.500 al día en noviembre a 500 al día en diciembre.”

Por ello, si ha disminuido la exposición a amenazas potenciales y la tasa de víctimas ha aumentado entonces esto sólo significa una cosa: la resistencia está creciendo de forma más violenta. La tasa media total de víctimas es de 1,5 por día desde el 1 de mayo al período del 27 de enero de 2004. La proporción en el último mes asciende a 1,8 y las previsiones para la tasa de víctimas en mayo del 2004 es de 2,1 por día. El porcentaje de muertes está creciendo. Mientras que durante los primeros cuatro meses de la ocupación las causas de muertes hostiles alcanzaban el 50% en la actualidad, a lo largo del período del 1 de mayo al 27 de enero de 2004, se han incrementado hasta el 66%.

Curiosamente ningún medio de comunicación publica la procedencia étnica de las víctimas. La tabla inferior se refiere a las bajas estadounidenses y británicas durante el período del 1 de mayo de 2003 al 27 de enero de 2004 [6]: 

Origen

Bajas

%

Europeo

 283

 67%

Afroamericanos

 53

 13%

Hispanos

 37

 9%

Otros

 8

 2%

Desconocido

 39

 9%

Total

 420

100% 

Mujeres

 (10)

 (2,4%)

La composición étnica de las bajas se mantiene más o menos constante con un ligero incremento en el número de muertes de blancos [de origen europeo], que ha subido del 65% al 68% del total.

La edad media y el rango militar medio de las víctimas están también aumentando. Esto se explica porque las tropas de la línea del frente tienden a ser más jóvenes y a tener un rango menor. Por eso cuando el conflicto pasó de la guerra a la ocupación se produjo un cambio en la naturaleza de las bajas: éstas van desde los soldados de la línea del frente a los soldados reservistas; éstos últimos tienden a ser mayores y a tener un rango más alto. Además los métodos que utiliza la resistencia iraquí para atacar a las tropas también explican este modelo. Los morteros lanzados a los campos militares dan a todos la oportunidad de resultar heridos; lo mismo ocurre con los convoyes militares alcanzados por los IED ([en sus siglas en inglés], un nuevo término militar para designar a los [denominados] Dispositivos Explosivos Improvisados).

Finalmente, para una cultura que vive obsesionada con las previsiones financieras o meteorológicas es extraño que nadie prevea las víctimas militares. En un artículo publicado en septiembre de 2003 pronosticábamos que los muertos de EEUU y de Gran Bretaña desde el 1 de mayo al 31 de diciembre serían de 378; el número actual parece ser de 374. De nuevo, esto no es ciencia espacial, sólo se necesita considerar algunas estadísticas básicas. Las previsiones desde el 1 de mayo de 2003 al 1 de mayo de 2004 son de 610 militares muertos de EEUU y Gran Bretaña aunque es probable que sea algo menor ya que a la resistencia iraquí se le está agotando los explosivos y la munición. Es más probable una previsión de alrededor de 560 víctimas a menos que los iraquíes puedan abatir un avión de transporte el único alcanzado el 8 de enero llevaba a bordo 69 militares pero no fue derribado.

Miles de soldados han sido trasladados a Alemania o a EEUU para recibir tratamiento médico. Al principio se podía encontrar el informe ocasional de algún soldado que murió en el hospital tras resultar herido. Durante los últimos meses se han producido sólo tres informes de muertes de este tipo a pesar de que la tasa de víctimas ha aumentado. O bien tales muertes son clasificadas ahora como errores médicos, o bien los doctores están realizando milagros y manteniendo con vida a todos los soldados heridos. Al menos dos suicidios de soldados cuando regresaban a un hospital militar fueron considerados como bajas locales. Una cosa es cierta, se está actuando con una gran deshonestidad evadiendo la información real de las cifras de muertos al rehusar incluir a aquellos que mueren en hospitales como por ejemplo en el Centro Médico Walter Reed en Washington.

Mercenarios

Otro factor importante que influye en las cifras totales es el de los mercenarios. El número de mercenarios ha aumentado notablemente. Si uno viaja al aeropuerto de Bagdad se encuentra con muchos guurkas en los puestos de guardia. Hay 300 mercenarios de Fidji en Iraq empleados por un contratista privado y hay más personal de seguridad privada trabajando en más lugares de Iraq [7]. Cuando estas personas resultan muertas y, a pesar de que muchas también son ciudadanos estadounidenses, sus bajas no engrosan las cifras de muertos. Un artículo reciente del Business Week sobre la industria mercenaria informaba de las muertes de algunos de los empleados de una subcontrata de Haliburton; estas muertes no cuentan para las estadísticas sobre cifras de bajas. La actitud parece ser la de considerar que es el resultado de hacer un trabajo de riesgo; si resultan muertos, ¡mala suerte! Ante esta situación es imposible obtener una cifra de muertos verdadera.

El 20 de agosto un traductor que llevaba un uniforme completo del ejército de EEUU resultó muerto pero igualmente su muerte no cuenta para las estadísticas de víctimas de los informes de prensa en el CENTCOM [Comando Central de EEUU correspondiente a la región de Oriente Medio y Asia]. El traductor debía estar contratado por el ejército de EEUU y aunque era un ciudadano estadounidense su muerte no cuenta. La CNN o la BBC tampoco consideran esta víctima y esto se puede ver fácilmente analizando las listas extensas que elaboran ambas agencias de noticias. Al excluir muertes de este tipo de sus cifras tanto la CNN como la BBC se mantienen en un nivel de propaganda manipulada.

Errores y omisiones

Cualquiera que intente interpretar la cifra de víctimas recogida en [la web del] CENTCOM DefenseLink encontrará errores en la información [8]. Algunos ejemplos: fechas algunas veces equivocadas, archivos incompletos (la lista de DefenseLink de octubre está incompleta y hasta hace poco no se podían recuperar datos antiguos) y el número de víctimas en cada una de estas fuentes no coincide con el de la otra. El CENTCOM no informó sobre los 17 muertos de una colisión de helicópteros ocurrida el 15 de noviembre. El 2 de noviembre se informó que dieciséis soldados habían muerto al haberse estrellado hacía poco un helicóptero Chinook, mientras que el informe inicial del CENTCOM sólo se refería a quince y no estaba actualizado; cuando uno suma las muertes confirmadas en la web de DefenseLink, sólo se cuentan catorce. Hay otros pequeños errores cuyo relato sería aburrido pero que vienen a indicar que se está haciendo un esfuerzo concertado para manipular la cifra de bajas.

¿Sólo cuentan los muertos?

Es bastante extraño preocuparse tan sólo de contar los muertos. Hay montones de soldados mutilados y con la vida arruinada. Aunque supuestamente se dispone de información sobre cuántas víctimas hay de este tipo sólo puede conseguirse dicha información si el que la solicita es periodista. Ante las dificultades que hay que enfrentar para obtener esas estadísticas uno tiene que concluir pensando que ha debido haber demasiadas peticiones.

Puede que algunos soldados no aparezcan en ninguna estadística pero muchos se encuentran cerca de áreas donde se utilizó munición con uranio empobrecido -esto sucedió incluso en el centro de Bagdad donde hasta una planta de tratamiento de agua fue demolida con este tipo de munición [9]. Grandes extensiones de Iraq han sido envenenadas al bombardear sin descanso [supuestos] centros nucleares y químicos y se espera ahora que los soldados vayan a trabajar allí. Tanto los departamentos de Defensa de EEUU como de Gran Bretaña están escondiendo las cifras de nuevos casos con el “Síndrome de la Guerra del Golfo” pero un caso llevado a un tribunal en Londres ha revelado que ya hay algunas. Dado que murieron muchos más soldados a causa de este síndrome que debido a los combates de la Guerra del Golfo de 1991, hay que esperar que en los meses venideros aparezca una nueva cifra de muertos que, probablemente, no se incluirá en las cifras de la CNN. Los soldados son forzados a trabajar en un caldo tóxico y cuando mueran de enfermedades horribles esto ocurrirá probablemente en EEUU y de esta forma no se verá reflejado.

Insensiblidad: Indicador 1

El presidente Bush exhibe una insensibilidad inexplicable cuando se le enfrenta con las víctimas-soldado; la razón probable de esta actitud es que puede ser que se encuentre enfáticamente dañado… No ha asistido al funeral de ningún soldado y rara vez ha visitado a soldados heridos en el hospital para “apoyar a nuestras tropas”. Está también claro que la Casa Blanca está haciendo cuanto puede para esconder las estadísticas o referencias a las víctimas que son soldados. Se retira a los soldados heridos en vuelos nocturnos y no se permite que haya periodistas informando de la llegada de féretros o en su entierro. De nuevo, nos encontramos con que no conviene mencionar a las víctimas para justificar la continuación de la ocupación de Iraq y tampoco es conveniente para la política durante un año de elecciones.

Los analistas militares informan de una elevada incidencia de suicidios en Iraq en comparación con otros conflictos e igualmente se han producido varias evacuaciones de soldados debido a desórdenes mentales. El período de servicio es largo, la tensión muy alta y, por todo ello, podemos vaticinar el desarrollo de un número elevado de problemas mentales. Cuando estos soldados vuelvan a EEUU, a una sociedad que no les apoya o no les proporciona asistencia en su situación mental podemos esperar que se produzca más de un estallido de locura. Estas situaciones son auténticas bombas de relojería listas para provocar más cómputo de muertes.

¿Qué pasa con los iraquíes?

La CNN y la BBC rara vez informan sobre las bajas de soldados o policías iraquíes que trabajan para la coalición. Dan información el día en que explota una bomba pero no añaden las cifras [de bajas]. El privilegio de aparecer en un cómputo se reserva sólo para las víctimas estadounidenses o británicas.

Tampoco se informa sobre el número de otros iraquíes muertos y a los periodistas se les prohíbe visitar las morgues para poder recoger este aspecto del horrible cómputo de bajas. Para nosotros es importante conocer esta estadística con el fin de conocer si la población local tiene motivos legítimos de queja y si la ocupación se está precipitando al borde de una situación ingobernable. De nuevo, la divulgación de este tipo de información es un tema tabú para los nuevos propietarios de Iraq.

Los neocolonialistas aplaudieron la guerra contra Iraq proclamando que sería un paseo dulce. Cuando surgieron las preguntas sobre el motivo de esa guerra recitaron el mantra del “apoyo a nuestras tropas” y ahora están peleándose entre ellos para decidir qué país será el objetivo próximo. Estos perros de la guerra están instalados en sus “guaridas de expertos pensantes”, cómodos y seguros, con aire acondicionado y maldito lo que les importa a quién se está matando o quién está pagando por todo esto; y ahora están batiendo los tambores de guerra para su próxima correría. El execrable Richard Perle también afirmó que nosotros estamos en Iraq para obtener un gran botín sin importar el coste [9].

Desgraciadamente, hay muchos estadounidenses que parecen estar contentos con este estado de cosas y a los que no parece importarles el coste espantoso que están pagando los pueblos de la zona. La única cuestión que parece importantes es el número de soldados estadounidenses (y posiblemente británicos) muertos pero incluso a ese interés real no se está respondiendo de forma adecuada. Como se ha mostrado en este artículo, los propagandistas están intentando manipular las estadísticas y tratando de esconder la llegada de féretros a EEUU. Para evitar nuevas guerras, para “apoyar a nuestras tropas” de verdad y para detener a los insufribles neocolonialistas es fundamental que la población sea profundamente consciente de los costes de esta guerra.

Cada uno de nosotros deberíamos mantener los ojos bien abiertos ante las cifras terribles que se están produciendo tanto en términos de sangre como de dinero.

Notas del autor y de CSCAweb:

1. Para ser un propagandista condescendiente, uno tendría que afirmar que el 1 de mayo el presidente [Bush] declaró que los EEUU habían interrumpido “las operaciones de combate de mayor calado”. Dado el gran número de bajas tras ese 1 de mayo, la Casa Blanca subrayó que no había declarado entonces el fin de la guerra, sino el fin de la guerra caliente.

2. BBC Online publica una lista con todos los muertos pero sólo se refiere a los muertos estadounidenses. Véase en: http://news.bbc.co.uk

3. http://lunaville.org. Los datos utilizados en este informe se solapan en gran medida con esta fuente de datos. La diferencia entre los dos es que se han corregido algunos errores y se han añadido algunas cifras de muertos que no figuraban en el informe oficial sino sólo en relaciones de los medios de comunicación.

4. “Propaganda Predecible”, CounterPunch, 2 de septiembre de 2003.

5. Disparar al oficial de mando se llama fragging: lanzarle una granada de mano. Ha habido ya un incidente de ese tipo.

6. Clasificación hecha por el autor a partir de fotografías. Es un medio imperfecto de clasificación, pero no hay otra fuente disponible.

7. Véase en CSCAweb: Sinfo Fernández Navarro: ‘La invasión de Iraq: Un paso más en la privatización de la guerra y la ocupación’ [Nota de CSCAweb].

8. Cuando ocurre una muerte el CENTCOM emite una simple nota de prensa. Estas pueden verse en: (www. centcom.mil/CENTCOMNews). Algunos días después, DefenseLink emite una declaración de prensa con el nombre de las víctimas junto a una breve explicación. Estas publicaciones pueden encontrarse en: www.defenselink.mil/releases

9. Entrevista con Doug Rokke, comandante del ejército en la reserva llevada a cabo por Dennis Bernstein en Flashpoints (www.flashpoints.net/index.html).

10. Si Perle considera adecuado referirse a un periodista importante como el “execrable Robert Fisk” entonces se juega limpio etiquetándole a él del mismo modo.

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