Tuvalu es una muestra: el archipiélago polinésico está condenado a desaparecer bajo el océano

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La Nacion.cl

El drama de los refugiados climáticos

Expertos legales internacionales están descubriendo el derecho del cambio climático y Tuvalu es una muestra: el archipiélago polinésico está condenado a desaparecer bajo el océano y los abogados preguntan qué tipo de derechos tienen los ciudadanos cuando su patria deja de existir.

Huichi Endou está fotografiando a cada ciudadano de un país. Puede parecer ridículo, pero es completamente cierto. Después de todo, la nación isleña de Tuvalu, en el Pacífico sur, tiene sólo unos 11 mil habitantes, y el fotógrafo japonés ya ha capturado las imágenes de las 340 personas que viven en el atolón de Nukulaelae.

Para el próximo año, cuando esté en curso la Cumbre del G-8 en Japón, los otros 10.500 retratos estarán terminados. Endou quiere usarlos para dar a los ricos y poderosos un sacudón, de modo que entiendan finalmente la necesidad de reducir las emisiones y detener el calentamiento global. Las fotografías de los tuvaluanos están destinadas a dar un rostro humano al cambio climático.

Son un pueblo cuyo país está condenado a desaparecer. El grupo de islas está apenas a 10 centímetros sobre el nivel del mar; si el nivel promedio del mar sigue aumentando, en sólo 50 años aquí no habrá nada sino olas. Algunas de las islas son ya inhabitables: el océano muerde la estrecha masa de tierra por todos lados.

La desaparición

Nueve islas, que suman un área de solamente 26 kilómetros cuadrados, conforman el cuarto país más pequeño del mundo. Apenas hay industrias, no hay militares, pocos automóviles y sólo ocho kilómetros de caminos pavimentados. La mayoría de la gente vive de la pesca y la agricultura. El país es tan pequeño que sólo hay una tosca división del trabajo, donde las mismas personas actúan como cocineros y capitanes, vendedores de helados y políticos.

Los ambientalistas se han venido preocupando desde hace tiempo por la suerte de este pequeño Estado. Ahora, sin embargo, expertos internacionales se han hecho cargo del tópico de su inminente desaparición.

La “integridad territorial” de una nación es uno de los principios legales fundamentales. Pero no hay precedentes de que un país pierda completamente su territorio sin el uso de la fuerza militar. “¿Se supone que se convertirá en un país virtual?”, preguntó Rainer Lagoni, profesor de la Universidad de Hamburgo. No existe definición legal para un país sin tierra.

El caso de estos países atlantes es tan intrincado que Lagoni tiene a todos sus alumnos estudiándolo. Hasta ahora, una cosa parece clara: sin un territorio físico, todos los tuvaluanos se convertirían en apátridas. No existe un derecho natural para una nación de reemplazo o para ciudadanía en un país vecino. Aquellos que ya están emigrando no son considerados refugiados.

Aun así, las cifras van en aumento. Esta isla-nación ha tenido que enfrentar inundaciones, tormentas tropicales y la Corriente de El Niño durante largo tiempo. Pero quienes estudian el cambio climático predicen un futuro aún más sombrío.

Todos los escolares en Tuvalu aprenden a temer al “calentamiento global”. Sirve como un término colectivo para referirse a las cosechas arruinadas, las lagunas salobres y las olas que golpean cada vez más cerca, llegando hasta la pista de aterrizaje del aeródromo local.

“Muchos habitantes de la isla principal, Funafuti, quieren emigrar”, dice Endou, quien no sólo fotografía a cada habitante, sino también les pregunta por sus actuales condiciones de vida. Mientras la tierra se hunde lentamente bajo sus pies, las familias escapan. Más de tres mil tuvaluanos ya lo han hecho; la mayor colonia de exiliados está en Nueva Zelandia.

Sin embargo, los refugiados se encuentran por lo general ante puertas cerradas, especialmente en la vecina Australia, donde la inmigración ha sido durante mucho tiempo un tema electoral. Una “retirada gradual” de los “refugiados oceánicos”, mediante un esquema especial de certificación, como propuso el Gobierno federal de Alemania, es difícilmente viable.

El término refugiado climático está en sí mismo lleno de inconsistencias. Según la Convención de Ginebra, el daño climático no es una base para el asilo humanitario. La Declaración de Derechos Humanos de Naciones Unidas no garantiza el derecho básico a un medio ambiente sano. Por lo tanto, el Gobierno de Tuvalu ha optado por la presión política.

Desde que se integró a Naciones Unidas, en el año 2000, ha logrado colocar sus preocupaciones en la agenda de la organización. Sus esfuerzos parecen haber dado frutos: Tuvalu es visto ahora como un ejemplo importante del daño que puede causar a un país el cambio climático. “Por supuesto, no tiene el mismo peso de Darfur“, dice Lagoni.

La jurisprudencia

Sin embargo, la apocalíptica campaña ha sido altamente efectiva, y ha revelado algunos de los puntos ciegos del derecho internacional. Durante mucho tiempo, los juristas habían rechazado categóricamente la noción de que un país como Tuvalu pudiera reclamar compensaciones por su territorio devastado; después de todo, sería imposible singularizar a la parte culpable.

Pero un creciente número de abogados han comenzado a considerar legítimos esos reclamos. Por ejemplo, el caso del estado de California contra un importante fabricante automotriz es un indicio del futuro del cambio climático en la jurisprudencia, aunque ese caso sólo tiene que ver con el derecho nacional y no con el internacional.

Algunos expertos creen ahora que habrá que hacer cambios al derecho internacional para abordar el impacto del cambio climático. Tuvalu no está solo: otras pequeñas naciones insulares, como Kiribati, Islas Marshall y Maldivas, también están inquietas por su futuro. Independiente de lo que ocurra, la nación-isla de Tuvalu al menos sobrevivirá a su extinción física en el mundo virtual. Incluso hoy, la principal fuente de ingresos del país proviene de la venta de derechos de “.tv”, su dominio nacional en Internet.

Fuente: http://www.lanacion.cl/noticias/site/artic/20070922/pags/20070922194208.html

Imagen: dosisfotografica.blogspot.com

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