Bush firma una orden para que los interrogatorios cumplan la Convención de Ginebra

Washington, 20 jul (EFE).- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, firmó hoy una orden ejecutiva que obliga a la Central de Inteligencia Americana (CIA) a cumplir con las disposiciones de la Convención de Ginebra en la detención e interrogatorio de los detenidos y que prohíbe el trato degradante, entre otros. La nueva orden exige que “cualquier programa de interrogación de la CIA que salga adelante acate la ley en todo lo relacionado con todos los estatutos federales relevantes, incluida la prohibición de trato degradante, cruel e inhumano o castigos”, que se encuentran mencionados en la Ley sobre Detenidos de 2005, la prohibición federal de tortura y la Ley de Crímenes de Guerra. A su vez, la orden, difundida por la Casa Blanca, subraya que veta “actos realizados con premeditación, humillantes o degradantes para el individuo de una manera tal que cualquier persona razonable, teniendo en cuenta las circunstancias, juzgaría los actos como más allá de la decencia humana”. La orden firmada por el presidente Bush también establece que se prohíban actos que se burlen de las creencias religiosas de los detenidos.La medida estipula los requisitos específicos para la detención y el interrogatorio de los detenidos, que dan a los empleados de la CIA nuevas protecciones legales contra querellas por malos tratos. El decreto se emite casi diez meses después de que el jefe de la Casa Blanca suspendió el uso de prisiones clandestinas en terceros países y llevó a la base naval estadounidense en Guantánamo (Cuba) a individuos detenidos como supuestos terroristas. La orden ejecutiva firmada hoy por Bush es el resultado de una ley suscrita en octubre, tras una dura negociación con el Congreso, por la que se permitía la creación de tribunales militares para sospechosos de terrorismo, eliminaba algunos de los derechos de los que disponen los reos bajo la ley estadounidense y autorizaba interrogatorios duros.El Tribunal Supremo de EE.UU. había determinado en junio de 2006 que juzgar a los detenidos en tribunales militares violaba la ley estadounidense e internacional, por lo que Bush instó al Congreso a que cambiara la ley y que la misma autorizara a usar métodos de interrogación más duros. El portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, recordó hoy que Bush explicó en aquel entonces cómo los programas de interrogatorio de la CIA habían “logrado salvar vidas y prevenir ataques”. Desde el comienzo de su “guerra global contra el terrorismo”, la administración Bush ha capturado a centenares de hombres en diversas partes del mundo y los ha mantenido sin acceso a procesos legales en Guantánamo, en prisiones clandestinas, o los ha transferido a terceros países para que sean interrogados. El gobierno estadounidense calificó a estos detenidos como “combatientes enemigos” e indicó que no les correspondían las protecciones de la Convención de Ginebra, dado que no eran miembros de organizaciones militares formales. El decreto de hoy especifica que la interpretación del artículo 3 de la Convención de Ginebra, que se refiere al tratamiento de los reos, “se aplica al programa de detención e interrogatorios de la CIA”. Dicho programa tiene como propósito “interrogar a terroristas de Al Qaeda detenidos que tengan información sobre planes de ataques o el paradero de los jefes del grupo”, señala.Durante años los grupos de derechos humanos internacionales y los abogados que han buscado representar a los detenidos han denunciado abusos físicos y psicológicos de los prisioneros y el uso de técnicas de interrogatorio como el “submarino”, que simula la asfixia por inmersión. La firma de la orden se produce el mismo día en que el senador republicano Peter Hoekstra solicitó al gobierno que investigue si agentes de la CIA difundieron información a un investigador europeo sobre prisiones secretas para sospechosos de terrorismo. 

 

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