Pobreza indígena marca brecha más alta en Casen

Pobreza indígena marca brecha más alta en Casen
La Nación, Sábado 9 de Junio de 2007 

Si bien los índices de pobreza en general bajaron cinco puntos desde 2003 a 2006, el rango más difícil de disminuir sigue siendo el de la población indígena, donde es más amplio el porcentaje de indigentes y pobres no indigentes. Entre ambos grupos el porcentaje es seis puntos más elevado
en comparación con el resto del país.

El desglose de la encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen) revela que la disminución de la pobreza es más lenta entre la población indígena de nuestro país que en el resto. Específicamente son seis puntos los que diferencian los logros entre la población indígena y la que no pertenece a una etnia.

Mientras que la disminución general de la brecha en el país bajó de 18,7% en 2003 a 13,7% en 2006, lo que implica que 696 mil chilenos y chilenas abandonaron la condición de pobres en los últimos tres años, existe una distancia notoria entre indigentes y pobres indígenas, que son los que en peor situación se encuentran.

En términos de población indigente, las etnias ocupan esta condición en 4,7%, en tanto que quienes no pertenecen a ningún pueblo originario sólo abarcan el 3,1%. Claro que la población indígena es menos representativa en cifras
numéricas, lo que explica que en general los más desvalidos
corresponden al 3,2% del total de la población del país.

En cuanto a pobres no indigentes también hay una marcada diferencia entre población indígena y la que no lo es, marcando la primera un 14,3% y la segunda tan solo un 10,2%. El total nuevamente se acerca más a la realidad de los no indígenas, siendo en general de 10,5%.

De esta manera se observa que mientras el común los chilenos y chilenas en situación de indigencia y pobreza alcanza a 13,7%, a la hora de separar entre indígenas y no indígenas la cifra se amplía, pues entre los primeros
hay 19% de pobres e indigentes y entre los segundos sólo 13,3%. El hecho que no abulte mucho la cifra general se debe a la escasa población que en los censos se declara indígena.

A pesar de estas cifras, la brecha de pobreza entre la población indígena se ha ido acortando considerablemente en los últimos diez años, período en que entre indígenas los números han bajado de un 35,1% a 19%, en tanto que
la población pobre general ha exhibido una variación en igual período de 22,7% a 13,3%.

Rural versus urbano

Todo esto a pesar que por primera vez la pobreza rural es menor que la urbana, lo que da cuenta de que la población indígena no necesariamente se ubica en los núcleos fuera de las ciudades.

En el ámbito rural, la pobreza bajó de 19,9 a 12,3% entre 2003 y 2007 (en tanto que en el 2000 era de 23,7%). En el ámbito citadino, bajó de 18,5% a 14% en los últimos tres años, mientras que en el 2000 la cifra era de 19,7%,

Tanto número no es en vano si se piensa que en 1990, al inicio de los gobiernos de la Concertación, no había mucha diferencia entre la pobreza e indigencia urbana y rural, pues la primera era de ni más ni menos que 38,5% y en zonas rurales era de 38,8%. A ello hay que agregar, eso sí, que la
población general y especialmente en los cascos urbanos ha crecido en más de medio millón sólo en el último trienio.

Panorama regional

La reducción de la pobreza se produce en cada una de las regiones y en todas ellas la caída es de mayor magnitud que la registrada en la Metropolitana.

La mayor baja de la pobreza se produce en la Tercera Región, donde disminuye de 24,9% a 10,5%, lo que implica una diferencia de 14,4%.

Asimismo, resulta revelador el panorama en la Araucanía, donde la baja es de -9,6%, desde 29,7 a 20,1%.

En la Región Metropolitana, en tanto, donde se concentra 40% de la población del país, la baja es de -2,5%, variando de 13,1% en 2003 a 10.6% en 2006.

Grupos etarios

La encuesta revela además diferencias en la distribución de la pobreza por grupos de edad, ubicándose el mayor índice en el segmento infantil y la menor en los adultos mayores.

Esto explica claramente la preocupación del gobierno por el desarrollo futuro de la educación, los sueldos y las pensiones, ya que la diferencia no resulta vana.

Hasta los 3 años tenemos 5,2% de indigentes y 16,7% de pobres no indigentes.
El número es extremadamente alto si se piensa en la población mayor, que si bien es menor en términos numéricos, tiende a tener más problemas de pobreza.
Entre las personas de 60 años y más, existen 1,3% de indigentes y 6,2% de pobres no indigentes.

Caída general de la pobreza

Casen reveló una importante caída en el índice que mide la cantidad de personas en condición de pobreza en nuestro país, bajando 5 puntos entre 2003 y 2006.

El estudio dio cuenta también de que bajó el nivel de indigencia, el que cayó en el mismo período desde 4,7% a 3,2%, lo que se traduce en que 210 mil personas dejaron este condición.

La Presidenta Michelle Bachelet encabezó ayer la entrega de los resultados de la encuesta en La Moneda, oportunidad en que recalcó que las cifras “nos indican que hemos dado un paso importante para la superación de la pobreza en
nuestro país”.

Ello, porque -según subrayó la Mandataria- “hemos reducido la pobreza, la indigencia, y hemos disminuido la odiosa brecha de desigualdad entre los que tienen más ingresos y los que tienen menos ingresos”.

Copyright © 2005, Empresa Periodística La Nación S.A. 

Impactos: 1

Deja una respuesta